LA CIGARRA
La cigarra canta
desde la alborada.
Sus sonoras notas
cual firmes saetas
rompen el silencio
con voz de metal.
Sus bellas cadencias
tiernas y amorosas
forman un concierto
alegre y ameno
en el alma macra
de la creación.
Yo al oírle, pienso:
-¡Qué hermosa es la vida
del ser que a su amada,
canta una oración!
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN

